Dicen que los libros son mejores que las peliculas esperemos nostros hayamos rompido con esa regla...
Idea Original de Eduardo Ramirez Muro.
Ese día que no fue como cualquier otro me encontraba caminando al lado de mi familia, esto era raro y aprovechaba cada minuto ya que casi todos los días me pasaba trabajando para intentar que no les faltara nada llevaba una vida al margen de la ley, había sido un día genial, comí con ellas, fui al cine, después al parque, comimos una nieve; doble para mi pequeña, platicamos, se hacía tarde así que nos fuimos a casa a descansar…
Mi hija tenía su mochila en el carro, venia enseñándome unos dibujos que había realizado en la escuela, después de un largo pero feliz día y cuando al fin casi llegaba a mi casa sentí como que algo me mordió en el brazo, ni siquiera escuche el vidrio que se desquebrajo a mi lado, después perdí el conocimiento, ya no supe que paso, no veía nada, sin embargo escuchaba “¡no lo perderemos! ya perdimos a la niña y a la muchacha”… estaba confundido… de nuevo escuche algo muy a lo lejos, era la voz de mi pequeña y mi esposa que me decían cuídate, ya no te preocupes por nosotras.
Desperté en una cama de hospital sólo… había un botón para llamar a la enfermera, lo oprimí, cuando llego al fin alguien le dije: “señorita, ¿Dónde está mi hija y mi esposa?, ¿qué paso? ¿Por qué estoy aquí? la mujer se me quedo viendo y me dijo “espere, llamaré al doctor”.
En cinco minutos que parecieron una eternidad apareció un hombre de blanco que sólo se me quedaba viendo y después de un silencio me dijo sin rodeos “señor… usted estuvo en medio de una balacera afortunadamente pudimos salvarlo, ha estado aquí inconsciente durante cuatro meses…”. Me quede atónito, de nuevo pregunte por mi hija y mi esposa, me dijeron que ellas habían fallecido instantáneamente por las heridas que causaron las balas de los sicarios, el corazón de mi hija fue destrozado y a mi otra pequeña, como solía llamarle a mi esposa, una sola bala en la cabeza basto para que descansara… me las arrebataron, me siento destrozado quiero morirme, ¿por qué me salvaron? ¿Por qué no me dejaron ir con ellas?... Es increíble como la muerte puede llevarse tres corazones y encerrarlos en la misma tumba y todo por estar en el momento equivocado a la hora equivocada. Lo que el doctor no me dijo es que los sicarios me habían confundido, querían asesinarme a mí, creyendo que era otra persona, a los quince minutos de que balacearan mi carro a tan sólo dos cuadras mataron a otra persona que traía un auto igual al mío. Después de haber intentado llevar una vida honrada, me dejaron muerto en vida… todo por un error.
la función de las relaciones públicas…según mafalda
Hace 17 años
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